Como en el arte en general, en la música muchas veces el marco de interpretación que hacen los individuos es más importante que el soporte o el género. Una canción puede transmitir la dimensión de lo sensible mediante la letra y la afortunada combinación con la melodía. Así, dentro del rock alternativo —un género que privilegia fundamentalmente la sonoridad— encontramos piezas sublimes desde el punto de vista estético de la composición. Todos deberíamos escuchar, al menos una vez en la vida, canciones como "In Rainbows", "Thinking About You" o "Creep", de Radiohead.
Radiohead, uno de los grupos de mayor éxito comercial y crítico en la historia de la música, logró reinventar sus sonidos con cada uno de sus nueve discos de estudio, trascendiendo el rock alternativo. Sus importantes giras y su impacto en la cultura y la sociedad los pusieron en el centro de atención; el quinteto creó algunas de las piezas más majestuosas y a la vez más saturadas de angustia en la era posmoderna. A principios del siglo XXI, Radiohead se convirtió en un referente para todo lo intrépido y aventurero, ofreciendo un camino de claros y oscuros, lleno de música y letras que perduran en la memoria colectiva de sus fans y de una generación que creció con ellos.
Los miembros de la banda se conocieron en la Escuela de Abingdon en Inglaterra: Thom Yorke y Colin Greenwood estaban en el mismo año, Ed O'Brien y Phil Selway eran un año mayores, y Jonny Greenwood, hermano de Colin, era dos años menor. Inicialmente, la banda se llamaba "On a Friday", nombre que hacía referencia a su día de ensayo en la escuela. Adaptándose a las necesidades del grupo, cambiaron roles e instrumentos, y se adentraron en el jazz, bandas sonoras de películas, música de vanguardia, música de posguerra y música clásica del siglo XX. Así forjaron sus raíces y estilo distintivo.
Durante su estancia en Oxford, los sellos y productores comenzaron a interesarse en ellos. Chris Hufford, productor de Slowdive, asistió a un concierto del grupo. Impresionados, él y su socio Bryce Edge, productor y copropietario de los Estudios Courtyard de Oxford, produjeron una cinta de demo y se convirtieron en los mánagers de la banda. Con este impulso, en 1991 "On a Friday" firmó un contrato de seis años y, a petición de la disquera, cambiaron su nombre. Inspirados en la canción "Radio Head" de los Talking Heads, el grupo dio un giro en su trayectoria.
En mayo de 1992 lanzaron "Drill", un EP de cuatro canciones. En otoño de ese año comenzaron a grabar su primer disco, reclutando a Paul Kolderie y Sean Slade —quienes habían trabajado previamente con bandas estadounidenses de indie rock. Las sesiones de grabación fluyeron rápidamente, ya que la banda había tocado estas canciones durante varios años: eran los éxitos de una banda aún sin firmar, e incluso incluyeron un par de temas del EP previo.
Mientras el disco estaba en su proceso final para ser lanzado, el grupo eligió "Creep" como su primer sencillo. Si pensamos en Radiohead, muchos rápidamente tarareamos el estribillo de "Creep", una de sus canciones más emblemáticas y significativas. El 21 de septiembre de 1992, la banda cambió para siempre el soundtrack ideal para un corazón roto.
Flotas como una pluma / en un mundo hermoso, / desearía ser especial, / tú eres tan especial. / Pero yo soy un gusano, / soy un bicho raro, / ¿qué demonios estoy haciendo aquí? / No pertenezco a este lugar.
Esta estrofa evidencia la baja autoestima o la profunda incomprensión que tiene de sí mismo un sujeto en pleno descubrimiento de sentimientos inexplorados. El anhelo imposible —al menos inalcanzable según su imaginario— en vez de reivindicar su lucha por persistir, sumerge a este hombre lírico en lo más profundo de la depresión, llevándolo incluso a cuestionarse su lugar más elemental en el universo físico. Podríamos interpretar varios contextos en esta escisión amorosa, todos acertados y posibles: diferencias de clase social, raza, creencias religiosas, intereses comunes, edad, normas sociales, gustos, o caminos trazados a futuro; o simplemente reflexionar sobre esta confesión de amor que nunca fue explícita y, por ende, no se concretó.
Sin embargo, Thom Yorke escribió el tema en la universidad, inspirado por una chica de la que estaba enamorado pero que no pudo conquistar. La letra habla del sentimiento del amor y de no sentirse lo suficientemente bueno para alguien, y de cómo un hombre intenta llamar la atención de una mujer sin éxito.
Además de su letra sombría, la canción se caracteriza por cuatro acordes muertos de guitarra y el extraño sonido de una guitarra a punto de explotar que precede al estribillo. Este sonido, por cierto, no fue casual. Durante las primeras sesiones de ensayo, el guitarrista Jonny Greenwood, exasperado por la lentitud y tranquilidad de la canción, intentó sabotearla insertando un ruido caótico con su instrumento. Ed O'Brien, guitarrista y segunda voz de la banda, explicó: "Ese es el sonido de Jonny intentando arruinar la canción... A él realmente no le gustó la primera vez que la tocamos, así que intentó sabotearla. Y por eso quedó ese extraño sonido de guitarra en la canción".
Lanzada en 1993, "Creep" rápidamente catapultó a Radiohead a la escena musical alternativa del Reino Unido, sacándolos del rincón oscuro y limitado en el que se habían movido durante los primeros años de su carrera. Se convirtió en un éxito internacional, algo que el grupo siempre quiso evitar, pues nunca pretendieron destacar ni convertir sus temas en un "one hit wonder".
La canción fue incluida en el disco "Pablo Honey" y se convirtió en todo un himno para la generación universitaria estadounidense de los años noventa, sonando en fiestas de fraternidades y acompañando a jóvenes que viajaban a California para pasar las vacaciones.
Gradualmente, la canción se extendió por Nueva Zelanda y España hasta llegar a San Francisco, donde se convirtió en un hit mundial. Un año más tarde, gracias a una versión censurada, cambiaron la palabra "fucking" por adjetivos más suaves: "you're so fucking special" pasó a ser "you're very special".
La melancólica canción de Radiohead se transformó inesperadamente en un éxito en Estados Unidos, alcanzando el puesto 34 en el Billboard Hot 100 y el número dos en los Modern Rock Tracks de dicha publicación. Como consecuencia de su éxito anglosajón, el tema fue relanzado en el Reino Unido a finales de septiembre de ese año y, a diferencia de su lanzamiento anterior, fue todo un éxito, posicionándose en el séptimo lugar del UK Singles Chart.
A pesar del enorme triunfo que "Creep" cosechó en todo el mundo, los integrantes de Radiohead llegaron casi a odiarla, por lo que dejó de formar parte del repertorio habitual de la banda. El guitarrista Ed O'Brien llegó a decir: "Esa canción es como la peste negra. Se esparce inconteniblemente por el mundo". La demonización de "Creep" por parte de sus propios creadores demuestra cómo el éxito, la fama y el dinero pueden carecer de placer y agrado, y más aún, de satisfacción y realización personal y colectiva. El hecho de que la banda siempre fuera asociada con un único tema emblemático desplazó otras brillantes composiciones elaboradas con mayor rigor, al punto de provocar en la banda la negativa a interpretarla. A esto se sumaron ciertos litigios relacionados con la supuesta usurpación de derechos de autor por parte de Lana del Rey con varios acordes utilizados en su canción "Get Free", además de otras controversias donde Radiohead salió perjudicado y tuvo que pagar cuantiosas sumas.
Por eso, con "Creep" falló la fórmula de complacencia bidireccional entre el público y Radiohead. Y fracasó también internamente en la banda. Desde el principio se presentó como un tema poco democrático, y por ello se superponen estos acordes anacrónicos como una suerte de estallido dentro de la monotonía. Pese a todo, quieran o no, la canción es una de las más importantes y emblemáticas por la sensibilidad que nos propone en su narración lírica.
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