Varios 12 de noviembre de 2022

A cada tiempo su arte; a cada arte su libertad II

Estética Artículo
A cada tiempo su arte; a cada arte su libertad II

En los 60, tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), surgió un periodo de activismo y modernización: se inventó la píldora anticonceptiva, el movimiento feminista cobró importancia y Mary Quant creó la minifalda con su estilo sencillo, informal y colorido. Los Beatles marcaron el sonido principal de la época, convirtiendo a Londres en el epicentro estético con una combinación vibrante de música, pintura, baile, cine y literatura. Allí destacaron los llamados mods [1] (primeros hipsters).

Mientras tanto, en Estados Unidos surgía la cultura hippie, en contraste con la tendencia mod. Esta nueva corriente, caracterizada por la música psicodélica y el consumo de sustancias psicoactivas, alcanzó su punto culminante en el Festival de Woodstock de 1969, símbolo de una generación cansada de las guerras. Los asistentes se distinguían por sus melenas y amuletos; las chicas, por sus faldas multicolores. Adoptaron la bandera del arcoíris y el símbolo de la paz como emblemas.

Su oposición a la guerra de Vietnam quedó plasmada cuando Jimi Hendrix interpretó el himno estadounidense con guitarra eléctrica como protesta contra las políticas bélicas. Sus principios fundamentales eran el pacifismo, el amor libre, la vida en comunas, el ecologismo y la pasión por las artes.

Los hippies defendían la paz y rechazaban el sistema establecido. De esta actitud surgió posteriormente un sonido más radical y contracultural: el punk. La música pulida y elaborada dio paso a un sonido crudo y descarnado que reflejaba sentimientos profundos y la realidad sin filtros. Para la mayoría de los punkeros, no hay futuro[2].

La indumentaria se convirtió en mensaje: Vivienne Westwood [3] transformó la ropa en manifiestos que gradualmente influyeron en las grandes marcas de moda. Este movimiento evolucionó de lo estético-musical a lo estético-filosófico, desafiando los clichés y estereotipos sociales. Así nació el concepto Do it yourself / Hazlo tú mismo (DIY), que trascendió los años 70.

Como el punk, el trash difuminó los límites entre músicos y audiencia. El estilo trash metal se caracterizó por cabelleras rizadas y largas, jeans ajustados, zapatillas deportivas y chaquetas sin mangas con parches, representado por bandas como Metallica, Slayer y Megadeth. El trash transformó radicalmente la estética convencional, llevada al extremo por grupos como Kiss y Slipknot con el costume metal de los 80.

En los 90 emergió el glam —fusión de glamour y rock—, con David Bowie y Elton John como figuras emblemáticas. Su estética revolucionó la música mientras difuminaba las fronteras entre la vestimenta masculina y femenina, adoptando una actitud provocadora. El metal abarca numerosas variantes musicales y estéticas, algunas desarrollándose simultáneamente, lo que requeriría un análisis más profundo que excede el alcance de este texto.

Retrocediendo a los 70, surgía una nueva corriente cultural: el hip hop. Y enfatizo "cultural" —no solo musical o dancística[4]— porque representó un movimiento artístico integral nacido en las comunidades afroamericanas y latinoamericanas de los barrios populares neoyorquinos (Bronx, Queens y Brooklyn). Desde sus inicios integró diversas expresiones artísticas: música (funk, rap, blues, DJing), baile (breakdance, hustle, uprocking, lindy hop, popping, locking) y arte visual (aerosol, bombing, murales y graffiti).

Esta cultura emergió como respuesta a la desigualdad que enfrentaban las comunidades negras en sus guetos, donde prevalecían los prejuicios y la discriminación. La frustración social se canalizó a través del rap autoproducido y la fusión de las disciplinas artísticas mencionadas. La estética hip hop se distinguió por los sombreros Kangol[5], llamativas cadenas doradas, zapatillas deportivas y chaquetas deportivas o de cuero, además del arte de reinterpretar estilos anteriores. De aquí surgieron tendencias como el bouguetto (boujee + gueto), popularizado por el diseñador Dapper Dan, y el bling bling[6].


[1] Los "mods" eran chicos de clase media que vestían de forma impecable, ya que eran hijos de sastres, por lo que tenían acceso a las tendencias en ropa. Mostraban interés por las nuevas modas, como trajes entallados italianos, y estilos musicales como el soul afroamericano, el "modern jazz" y el rhythm and blues.

[2] Referencia a la canción God save the queen, Sex Pistols, 1970.

[3] Diseñadora de moda británica considerada como la principal responsable de la estética asociada con el punk y el New Wave.

[4] El baile hip hop como tal no existe, en cambio se le nombra New Style o FreeStyle.

[5] Kangol es una empresa de ropa británica famosa por sus artículos para la cabeza. El nombre Kangol refleja los materiales originales para la producción.

[6] Castellanización de un término de la cultura pop y rap que hace referencia a un estilo excesivo de ropas, bisutería y modos de vida.


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